
Esta exposición, comisariada por Laura González Flores, explora la fotografía de dos grandes maestros americanos, Harry Callahan y Edward Weston, a través de la relación de visión y deseo. Si bien las conocidas imágenes de ambos se han entendido como desnudos o paisajes, en la muestra se ha querido ir más allá de estas categorías –que en este caso podrían considerarse limitantes-, para proponer una noción más amplia y compleja de la fotografía erótica.